miércoles, 25 de enero de 2017

La importancia de buscar ayuda

Hace unos días, Juan Rosado, un amigo de este mundo mágico de la red, se puso en contacto conmigo porque también está sensibilizado con la causa del hombre maltratado y me propuso escribir un artículo en mi blog, invitación que me encantó. Para mí es una suerte que otras personas se animen a colaborar con esta causa, especialmente relacionado con el tema de su artículo, el motivo por el que los hombres maltratados no piden ayuda. Son muchas las razones y todas ellas están relacionadas con nuestras creencias sobre el papel del hombre en la sociedad y sobre esos  sentimientos que le son vedados. Para colmo, cuando un hombre maltratado reúne el valor para pedir ayuda se encuentra con los formalismos de las instituciones y su idea de sólo prestar apoyo a mujeres maltratadas. Son muchos los obstáculos entre la búsqueda del hombre maltratado y la ayuda que encuentra. 

Juan Rosado es coach de vida certificado por la Universidad de Puerto Rico, emprendedor  y padre de familia. Junto a su esposa e hijo, han creado un precioso proyecto para ayudar a personas que necesitan transformarse y empoderarse, cambiar sus pensamientos para tener el control de sus vidas. El proyecto es un programa de radio llamado "Cambiemos la historia"

Éstas son las palabras que ha ofrecido a este blog ante las cuales me siento muy agradecida: 

"La importancia de buscar ayuda:

Muchas veces me he preguntado ¿porqué las personas no buscamos ayuda en cualquier área de nuestras vidas para mejorarla o trabajarla?  

Vamos a profundizar más, no usemos el ¿porqué? vamos a sustituirlo por ¿a qué se debe? que nosotros las personas no buscamos ayuda en cualquier área de nuestras vidas para no mejorarlas o trabajarlas en especial nosotros los hombres. 

Se han hecho un sinnúmero de estudios, encuestas, investigaciones, foros, programas de radio y televisión, incluso distintos profesionales de la conducta han opinado sobre este tema y en su gran mayoría llegan a las mismas conclusiones. Que los hombres son machistas, que son cerrados al aceptar que necesitan ayuda, que no son sentimentales, que no son empáticos, que no quieren que se mofen de ellos cuando van a buscar ayuda, etc. 

Si esto es así ¿qué diferencia hay entre los hombres de nuestra época y la época del Antiguo Testamento cuando el hijo de Dios no había nacido?   Hago la pregunta ya que, en la Biblia podemos ver hombres elegidos por Dios que muchas veces buscaron la ayuda de Dios para lograr la encomienda que él les dio. Muchas veces con dudas, miedos, temores e inquietudes no sabían cómo empezar. ¿Quieres saber en qué somos iguales los hombres antiguos del Antiguo Testamento y nosotros los hombres de esta época? 

En  qué cometemos errores en nuestras vidas.  

Esa es la similitud. Sin embargo, ellos pedían ayuda a Dios para que Dios les diera dirección, inclusive hasta el final de sus vidas. Te exhorto a leer el libro de Jueces donde al final de su vida Sansón le pidió ayuda a Dios para tumbar las columnas con toda su fuerza, aunque con ese acto muriera. 

Con esto quiero decir que hoy tenemos la clave para nosotros los hombres qué queremos mejorar en cualquier área de nuestra vida. Consultemos a Dios para tomar el gran paso de buscar ayuda, Él ordenará cualquier situación por la que estés pasando e incluso, pondrá las personas clave que te van a acompañar en este camino. Si eres un hombre de conductas negativas hacia otras personas o si eres un hombre maltratado por otras personas, una vez hayas llegado a este paso, a lo otro yo le llamo crecimiento.Si deseas puedes escribirme a mi correo electrónico theevolutioncoach@gmail.com  a nuestra página web www.evo-coach.com  o puedes comunicarte al 787 596 3122 o en Facebook cómo Juan Rosado Coaching."
  

miércoles, 4 de enero de 2017

Una pareja adicta y maltratadora

Si tu pareja tiene una adicción y piensas que ése es el motivo por el que te maltrata, quizá tengas que plantearte si estar a su lado es lo adecuado. Pensarás que debido al amor que sientes por esa persona, deberías compadecerte y estar con ella sacrificando tu felicidad. Pero esa decisión es lo peor que puedes hacer por tu pareja adicta. Averigua el por qué escuchando este podcast.

martes, 25 de octubre de 2016

¿Cómo saber si mi pareja me está maltratando?

Resumo lo que son y cómo se comportan en este podcast que te dejo abajo.


  Si te ha gustado este audio y quieres seguirlos, puedes suscribirte a los podcast en este enlace.

martes, 27 de septiembre de 2016

Medidas demasiado rápidas pero ninguna medida lenta

No sabía si escribir este artículo en este blog de hombres maltratados o escribirlo en el mi blog "Vivir sin Maltrato ¡Se puede!" donde me dirijo a los dos géneros. Cuando escribo en "Vivir sin maltrato..." sólo tengo que preocuparme por el tema del maltrato. Sin embargo, cuando escribo en este blog, tengo que afrontar una doble problemática, la del hombre que es maltratado por su mujer (o por su pareja porque nadie habla de los homosexuales maltratados) y la del que a su vez puede ser maltratado por la legislación vigente a causa de que esta legislación no considera que puedan existir mujeres maltratadoras que utilicen la ventaja legislativa para hundir a sus parejas.

Pues, además de esto, hay otra cosa que debería criticarse de las medidas tomadas para afrontar la violencia llamada de género (la que ejerce el hombre contra la mujer). Cuando el Gobierno se planteó hacer una ley más efectiva se enfocó en hacer una ley rápida, es decir que en el momento en que una mujer reuniera el valor para denunciar a su maltratador, la ley actuara de una forma rápida, que el juicio del maltratador se resolviera con rapidez y que fuera de efecto inmediato en el momento de la denuncia (es decir, eso de que el hombre vaya al calabozo de forma inmediata)... se consideró que rapidez es igual que eficacia.

Sin embargo, lo que posiblemente hubiera sido más eficaz no son las medidas rápidas y por eso mi duda de si escribir esto aquí o en el otro blog (muy probablemente transcriba el artículo). Las medidas más eficaces hubieran sido las enfocadas en acompañar a la persona maltratada durante todo su lento proceso de liberación y facilitarle el camino. Un ejemplo de esto sería el de hacerles llegar información sobre cómo librarse del maltrato o una medida que nunca nadie había pensado antes ni lo hace ahora es el de haber permitido una especie de fondo donde una mujer que sufre maltrato hubiera podido ahorrar un dinero sin huella fiscal, lo justo para poder huir sin que su dinero ahorrado pudiera ser detectado por el maltratador si éste le hace la declaración. Medidas lentas, enfocadas, como digo, en fortalecer a una mujer a la que todos los días le están diciendo que no sirve para nada para poder contrarrestar todo ese dolor provocado. Y, por supuesto, medidas unisex para que también pudieran fortalecerse los hombres a los que todos los días una mujer u otro hombre le está llamando con palabras que destruyen su fe en sí mismo.

Y es que las medidas rápidas son políticamente medibles con resultados claros en el escrutinio electoral... pero sólo sirven para maquillar realidades más profundas que requieren un cambio social donde todos debemos tenernos respeto por encima de las discrepancias políticas, sociales o sexuales.

sábado, 17 de septiembre de 2016

Lágrimas manipuladoras

Hace mucho tiempo, haciendo zapping en la televisión, tropecé con una escena que me sonaba demasiado. Era un reality show que actualmente ya no se emite. Se llamaba "Me cambio de familia" . Consistía en que las mujeres de dos parejas se intercambiaban de casa. Soy muy televisiva, pero vi muy poco de aquel programa porque me pareció espantoso. El experimento daba resultados muy violentos porque solían mezclar parejas muy liberales con parejas muy tradicionales para que pudiéramos divertirnos con los contrastes y a mí eso no me parece nada divertido.

En el programa que yo vi, una de las mujeres vio el vídeo resumen del tiempo durante el cual su marido había estado con la chica con la que se intercambia. Durante ese tiempo, ambos se respetaron y se conocieron más. El llevó a la chica en su moto y ella confesó que le había gustado el paseo. Después de visualizar el vídeo la mujer empezó a llorar y reclamar a su marido por lo bien que lo había pasado. Le acusó de infiel y el marido tuvo que asegurarle de que no habían hecho nada. Observé cómo poco a poco, la mujer iba consiguiendo que su marido, que no había hecho nada malo, se sintiera tan culpable que estuviera dispuesto a ceder algunas de sus libertades para satisfacer a su triste esposa. Me recordó a una vieja táctica que hacía mi maltratador, vendiéndose como la víctima dolida para luego conseguir alguna cesión injusta. La única diferencia es que las mujeres tenemos menos problemas para llorar. 

¿Cómo podemos distinguir un llanto manipulador de uno que no lo es? El primero suele estar cargado de reproches y no para hasta conseguir un objetivo y ese objetivo consiste en pactar algo que va en contra de lo natural (la mayoría de las veces está relacionado con hablar con otras mujeres pero puede tener otros fines).

Las mujeres no utilizamos un llanto falso para manipular a nadie. Lloramos porque algo nos duele, nos hace daño... no sé si otras personas pueden pero yo no podría derramar una sola lágrima que no fuera realmente sentida. El problema de las lágrimas de manipuladora es que la mujer que usa esas técnicas realmente siente que le están haciendo daño... No es la realidad de la intención lo que cuenta, muy probablemente una maltratadora sienta un dolor verdadero cuando llora... lo que cuenta realmente es el pensamiento que hay detrás y es un pensamiento de frustración ilógica. Lloran porque creen que se les ha arrebatado un derecho que en realidad no es tal. 

En el caso mencionado, la mujer se siente inferior sólo porque su marido ha convivido pacíficamente con otra chica a la que ve una rival por ser más guapa, o más joven o más inteligente. Entonces sólo puede apelar al corazón de su pareja, porque considera que no tiene nada que hacer en otros terrenos. 

Me resulta muy difícil escribir sobre esto porque soy mujer, pertenezco a un género que normalmente pierde la batalla, que sufre muchos abusos, que es víctima de maltrato, de esclavitud en algunos países, de violaciones, de ablaciones, de abusos infantiles. Entonces ponerme al lado contrario para mí es un esfuerzo consciente. 

Pero estamos hablando de este mundo, de un mundo donde conviven hombres y mujeres buenos con hombres y mujeres malos, donde existe la combinación de hombres buenos que topan con mujeres malas de la misma forma que las mujeres buenas topan con hombres malos sólo que éstas tienen una ayuda (más eficaz o menos eficaz pero al menos existe). 

Por lo general, el maltratador, sea hombre o mujer, se vende como una víctima... siempre lo hace. Y lo hace porque así sabe que puede conquistar el corazón de su pareja y utilizará el recurso de paloma herida todas las veces que sea necesario para mantener amarrada a la buena persona que tiene a su lado. Son depredadores, lobos disfrazados de ovejas tristes y son difíciles de reconocer. Se les reconoce por el daño que ya han hecho.  

martes, 6 de septiembre de 2016

¿Cómo diferenciar al maltratador de la relación?

Siempre opino que considerar que la violencia entre dos personas que son pareja sólo puede ser violencia machista, es una visión en sí, machista porque se está considerando que la mujer no puede ser violenta, que solamente es el hombre el violento y eso no es cierto.

Antiguamente, a las mujeres asesinas, se les aplicaba una condena mayor por el mismo delito que un hombre y esto era porque, como se suponían más débiles, una mujer tenía que deliberar el asesinato para ser eficaz, luego a las asesinas se les presupone el agravante de la alevosía. Por eso pagaban una mayor pena. Esto, hoy en día se considera simplemente aberrante, pero vemos de lo más normal dar por hecho que las mujeres no son violentas. La ley actual, al menos, así lo entiende.

Otra cosa muy diferente es saber discernir quién es el violento de la pareja y para eso se requieren verdaderos expertos, no una ley simplista. Se necesitan psiquiatras e investigadores que puedan diferenciar al maltratador.


El maltratador que yo conocí me vendió la idea de que era víctima de su anterior pareja. Me costó ocho años entender quién era el violento en aquella relación. Según Mary France-Hirigoyen suele ser muy común que los maltratadores provoquen continuamente a sus víctimas hasta que éstas saltan y, cuando lo hacen, les acusan de maltratadores.

No soy una experta, sólo una persona que ha vivido una experiencia de maltrato pero no me cansaré de decirlo: creo que hay dos formas de diferenciar al maltratador de una pareja en la que no está claro si es él o si es ella.

La primera técnica es hacer pesquisas sobre el pasado de cada uno. Basta conocer un poco de su relación familiar y con otras parejas para averiguar si alguien es maltratador porque el maltratador deja a su paso un reguero de víctimas.

La segunda técnica consiste en analizar las acciones cada uno, ya que todos los actos de un maltratador o de una maltratadora son despiadados, buscan arruinar a la pareja, dejarla sin nada, despojarla en todos los sentidos (económico, emocional, social etc) un maltratador o una maltratadora no tiene piedad ninguna, no se compadece de su pareja..


miércoles, 10 de agosto de 2016

Yobana Carril en su lucha contra el maltrato hacia los hombres

Los hombres maltratados, en este país son doblemente maltratados porque, por un lado, son tratados cruelmente por sus esposas y ex-esposas pero, además, son maltratados por la ley que ha decidido apartar la vista del sufrimiento masculino.

En esta sociedad se ha decidido que sólo pueden ser maltratadores los hombres y que, por tanto, ante la duda, es el hombre el que debe pagar el pato. Esa decisión es terrible porque, con la ley, se está permitiendo el maltrato hacia los hombres.

Antes se consideraba que las mujeres eran tontas por tener un cerebro más pequeño. Ahora se presupone al hombre violento por tener mayor musculatura. ¿Qué diferencia hay en esta forma de pensar nueva? La violencia se ejerce de muchas formas: a golpes, a insultos, mediante estrategias mezquinas e incluso con indolencia y todas estas formas pueden ser ejercidas libremente por mujeres.

No me cansaré de decir que la ley está permitiendo cometer sus tropelías a las mujeres maltratadoras que se presentan ante los demás como maltratadas. Habitualmente un maltratador juega a la confusión, a venderse como el maltratado. Por tanto no es de extrañar que la actual ley de igualdad se ha convertido en el caldo de cultivo perfecto para que las maltratadoras jueguen a su juego favorito: el de hacer que otros ejerzan la violencia sobre sus maridos acusándoles de maltratadores.

Autores como Mary France Hirigoyen o Nora Rodríguez ya advierten que una de las técnicas más utilizadas por un maltratador es la de convencer a quienes les rodean de que son ellos las víctimas de sus maltratados y lo hacen accionando los resortes de sus víctimas. Utilizan tácticas psicológicas que saben que les hacen daño (por ejemplo, una humillación continua). Sus víctimas, al principio, toleran la táctica pero la repetición de la misma hace que éstas lleguen a un tope y cuando llegan, explotan y ése es el momento que el maltratador aprovecha para tachar a su víctima de lobo, de maltratador. Este juego, tan hábilmente practicado por los maltratadores, hace muy difícil identificar al verdadero lobo de la pareja. Desde mi punto de vista, para identificarlo, hay que hacer una labor de investigación a través de todas las relaciones personales (amigos, parejas, familiares etc) de cada uno de los intervinientes en una relación de maltrato.

La ley, en cambio, ha decidido no practicar la justicia simplificando su premisa: si eres hombre, eres el maltratador.

Sé por experiencia, que una persona que sufre maltrato lo único que quiere es dejar de sufrir el maltrato, librarse de su maltratador una vez tomada la decisión. Conozco casos de mujeres realmente maltratadas incapaces de determinar que están experimentando la violencia en sus vidas y serían incapaces de denunciar a sus parejas para no ocasionarles un daño en su imagen. Por ese motivo, ante una denuncia de maltrato, en la que la víctima no parpadea y además no se preocupa por las posibles consecuencias que pueda sufrir su pareja... debería ser, al menos, objeto de estudio. No es lo mismo odiar por el dolor sufrido que no tener piedad y eso deberían conocerlo los profesionales de la ley.

Yobana Carril, abogada, ha sido testigo continuado de las injusticias que la ley está cometiendo contra los hombres en este país tratando casos de hombres maltratados por su mujer, por la ley o por ambos y ésto le ha llevado a escribir un blog con casos reales de maltrato de la ley: denuncias falsas, distinción de trato de un padre con respecto a una madre, o del abuso legislativo. Al encontrarme con ella quise, enseguida colaborar con su causa y su colaboración ha sido exquisita conmigo. Yobana ha recibido insultos públicamente e incluso amenazas sólo por desear y luchar por una ley justa que acabe con los maltratadores y con las maltratadoras, una ley justa sin discriminaciones. Por eso merece la pena unirse a su equipo. Estas son sus páginas:

http://www.celtiusabogados.com/
http://www.hombresmaltratados.eu